Inicio

La poética del espacio o el espacio donde somos poesía

Por Rosa Salazar

¿Cuáles son las fronteras o barreras entre mujeres y hombres?, ¿qué l@s hace diferentes?

Desde una perspectiva científico-social es indiscutible el importante significado social del comportamiento sexual y el hecho de que lo sexual pasa a ser un elemento componente de los papeles o roles sociales y de las normas sociales (Klausner. 1977).

Son desde mi punto de vista un complejo proceso dentro del imaginario social que se ha consolidado a través del tiempo por fenómenos de lo que pudiera ser “la mínima convivencia”, donde generalmente han sido los hombres quienes las han establecido y es a través de las estructuras sociales, el lenguaje y del pensamiento paradigmático de la época como históricamente se consolidan, validan y trascienden de una generación a otra en las sociedades.

Son construidas “en y desde” las estructuras del Estado, las familias, las sociedades en su conjunto, los Gobiernos y la Ciencia, ésta ultima es una de las estructuras más utilizadas por quienes han pretendido homologar y estandarizar características de l@s seres huma@s.

Las diferencias existentes se mueven más bien el plano de lo que imaginamos y plasmamos en lo cotidiano tácitamente... “las mujeres somos la manzana, el pecado y quien hace pecar”...

“O FORTUNA VELUT LUNA STATU VARIABILIS, SEMPER CRESCIS AUT DECRESCIS; VITA DETESTABILIS NUNC OBDURAT ET TUNC CURAT LUDO MENTIS ACIEM, EGESTATEM POTESTATEM DISSOLVIT UT GLACIEM” (Carmina Burana, Carl Orff, 1937)

No es difícil pensar en ideas como que: las mujeres somos emocionalmente más inestables que los hombres, que somos más viscerales, que nuestros comportamientos y acciones están siempre ligados a una condición mental y de decisión que básicamente raya en “problemas de mujeres” y las relaciones de pareja (yo me pregunto qué sucede cuando la relación es de dos mujeres por ejemplo), procesos como el de la menstruación, la menopausia, síndromes pre, in y post menstrual, tal pareciera que nosotras jamás podemos ser sensatas, y pensar lucidamente, por el hecho de tener una anato-fisiología que a decir de lo establecido en variante o inestable.

Definitivamente las cosas no son así. Pensemos como en diferentes contextos sociopolíticos la Ciencia ha validado procesos tan dolorosos para la humanidad como la muerte de 6 millones de personas causa del nazismo en la Segunda Guerra Mundial. Las guerras étnicas, religiosas, políticas en general son el resultado de la constante imaginaria de muchas personas en el mundo de “tener la verdad en las manos” y generalmente siempre es en las propias. La misma estructura de la comunidad científica es adversa para la integración de las mujeres, este hecho pone de manifiesto lo unilateral en el pensamiento de “lo humano”, y presenta conceptos que a simple vista pueden parecernos suficientemente comunes como “lo natural , lo que debe ser, el orden global”etc.

Al parecer lo “normal” es que los hombres tengan capacidades para asimilar el pensamiento concreto para el cual las mujeres estamos negadas, por otro lado la imagen de los hombre pareciera ser que entre más estoica y “cerebral sea” es más apropiada y civilizada.

El pensamiento científico ha brindado a la Humanidad maravillosas posibilidades, los avances científicos en cierta forma han sido una excelente herramienta y para algunas personas toda una forma de vida. Pero seamos relistas y veamos, cuántos y cuales de estos avances han sido realmente pensados para que la calidad de vida de la gente en general sea elevada... ahora pensemos un poco más, de todo el groso poblacional a quienes deberían llegar estos beneficios ¿Cuántas son mujeres o niñas?, la realidad es alarmante, si tomamos en cuenta como se cruzan los factores de riesgo, el contexto social, la salud y las oportunidades de empleo digno y educación con calidad, se reducen con el hecho de ser mujer.

Esto es que a partir de la necesidad de socializar y de establecer patrones de conducta que prevalezcan en un orden social las diferencias se establecen y acentúan.

¿Es la sociedad la que nos hace diferentes o lo somos naturalmente?, ¿somos o nos hacen diferentes?, ¿en qué se refleja esta diferencia?


La palabra habla, la palabra del poeta le habla. No hay ninguna necesidad de haber vivido los sufrimientos
Gastón Bachelard.

En el lenguaje coloquial se establecen fronteras entre “lo masculino” y “lo femenino”, dentro de la sociedad existen diversas formas de asumirse, la constante social a partir del pensamiento homogeneizante más recalcitrante pretende hacernos creer que no existen otras formas que las ell@s tienen. La realidad como siempre rebasa la realidad esto es que en el cotidiano del lenguaje encontramos palabras que aluden directamente a las diferencias físicas entre hombre y mujeres , y no sólo eso, sino que pone de manifiesto la superioridad en el plano de la sexualidad. Por ejemplo en México los albures constituyen por un lado la forma subrepticia de hablar de sexo, sexualidad, etc por medio de los “albures, las malas palabras, las groserías”. Lo interesante de todo esto es que no se habla con mujeres sino entre hombres, lo cual podemos analizarlo superficialmente en dos partes o formas : como la manera en la que la sexualidad verbalizada en el lenguaje popular es una condición casi privilegiada para los hombres únicamente y la segunda una relación de sometimiento sexual entre hombres. Creo que cualquiera de las dos es sumamente interesante de analizar de cualquier forma. La barreras en el lenguaje y sus formas cotidianas impiden dejar ver cual es su verdadera connotación, su forma y sentido son transformados y en muchos casos minimizados por el uso, por la forma en la que las tenemos ya tan apegadas de hecho muchas de ellas aluden a actos sexuales violentos como “chingada” que alude una violación.

¿Cuáles son las repercusiones de estas fronteras y barreras?, ¿son positivas o negativas?, ¿cuáles deben conservarse y cuáles eliminarse?, ¿por qué?

Las formas positivas de las diferencias que crean la barreras y fronteras son la diferenciación más crítica de las condiciones de cada un@ de nosotr@s . A alguien “le suena”: “igualdad en la diferencia”. La igualdad se refiere a un término jurídico que se establece desde el Gobierno (que es parte del Estado) para ubicar en un Estado-Nación “las reglas del juego” donde tod@s al ser parte de una sociedad estamos, somos parte y tenemos voz y voto, la igualdad se refiere a la capacidad que tenemos tod@s como ciudadan@s de cómo es que la ley tiene y debe ejercerse (también hay que tomar en cuenta que existen marcos jurídicos que en nada favorecerían el trato igualitario), pero pensemos en las jornadas de trabajo que son pagadas en menor cantidad a las mujeres. Por otro lado la diferencia reproductiva hace la diferencia en el contexto legal también.

¿Qué barreras adicionales enfrentan las mujeres jóvenes?, ¿cómo podrían eliminarse?

Quién dijo que todoestá perdido...yo vengo a ofrecer mi corazón...
No será tan facil, ya sé que pasa,
No será tan simple como pensaba...
Fito Páez

Una de las barreras más importantes que tenemos las mujeres jóvenes es el de la edad, la forma en la que las mujeres generalmente somos vistas socialmente se acentúa cuando la mujer es joven , por que entonces las capacidades de decisión (por decir algo), se ven aún más limitadas. En el campo de la decisión el control sobre el cuerpo es de vital importancia, “normalmente” las mujeres somos vistas como seres que pasarán de una tutela a otra
(primero la de los padres, luego la del marido, y en la vejes la de los hijos en caso de que sea viuda), en pocas palabras no existe la autonomía para una mujer a lo largo de su vida.
Socialmente la razón reproductiva se asocia con un estatus jerárquico, (el de la madre), aún cuando se sea joven, si se tiene un hijo se toma más que como un proceso físico, será como una especie de rito de iniciación a la vida adulta, (claro que estoy hablando de las connotaciones generales que el vivir en una ciudad como la de México me ha podido dar).
Entonces, si tenemos por un lado que la condición de mujer y juventud se cruzan se establece de facto que por un lado l@s jóvenes somos seres inacabados con lo cual estoy de acuerdo pero no sólo como una condición de l@s jovenes sino de tod@s l@s human@s, y por otro lado tenemos la construcción de mujer tenemos un ser que no es capaz de decidir por si misma social, cultural y políticamente. Afortunadamente las cosas están dando giros ascendentes y las condiciones y espacios que antes eran sólo para los hombres no les han sido quitados, se han creado formas paralelas a partir de la propia condición y necesidades de las mujeres, esto se ve reflejado en la educación que madres jóvenes dan a sus hijos, donde el tipo de reproducción ya no se ve como el sólo tener hij@s, y las capacidades sobre la desición del cuerpo se tornan al mismo tiempo un acto político que muestra a la sociedad las formas en las que las mujeres somos capaces de construir y deconstruir nuevamente nuestras vidas.