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Siglo XXI

Hoy día, las diferencias entre los sexos tienden a disminuir a medida que las mujeres acceden a iguales oportunidades que los varones. Y sólo se alcanzará disminuir la diferencia genérica, cuando las situaciones en que se desarrollen ambos géneros sean idénticas y las oportunidades, la educación, los mitos, todos los sistemas de propaganda dejen de discriminar negativamente al sexo femenino.

La clave para ayudar a la revolución femenina está en el compromiso de todas y todos. Sólo cuando las mujeres nos unamos solidariamente y juntemos nuestras fuerzas con las de los integrantes de los gobiernos, intelectuales, expertos: varones y mujeres concienciados y con el deseo y la "misión", no sólo de conseguir un interés personal, sino de conseguir una transformación total de la sociedad, alcanzaremos la igualdad.

Juntas y juntos conseguiremos derribar las barreras alzadas por los varones machistas durante los últimos milenios que no nos han dejado atravesar. Sólo cuando las mujeres tengamos el poder de decisión en todos los niveles y asumamos cargos directivos de todas las profesiones, los varones podrán beneficiarse de las ventajas que supone "la tonificante transfusión de talento que las mujeres traen consigo”. Y esta reivindicación para ejercer cargos directivos no sólo es una reclamación justa, que la mujer persigue como ser humano, ni es una meta revolucionaria, resultado del progreso cultural y político. Este papel más protagonista que la mujer está intentando, no es más que el que la mujer ya jugó a principio de la cultura humana y practicó durante al menos los últimos 40,000 años de la Prehistoria, cuando no existían barreras / fronteras a los derechos femeninos y demostró su gran capacidad al ser autora de los inventos fundamentales humanos, sobre los que se asentaron y construyeron después la actividad intelectual.

Desigualdad entre géneros en sociedades mientras ha estado vigente el patriarcado

En busca de la igualdad entre géneros