Ninguna de las dos chicas sabe del caso de Michelle Corretti, una italiana de 23 años de edad que en 19 diciembre de 1999 fue asaltada por 10 individuos y violada por dos de ellos en la estación del metro Tacubaya. Dos años antes de que esto sucediera, Michelle llegó a México para trabajar como ejecutiva en Citibank.

La declaración de Michelle en el Ministerio Público fuer tomada sin traductor (lo cual, en el caso de extranjeros, es ilegal) y en un ambiente hostil. Por su parte, los médicos, en lugar de realizar la rutina de chequeo acostumbrada, decidieron hacer una auscultación vaginal mínima, entregando reportes contradictorios entre sí. Los psicólogos elaboraron el estudio y abrieron el expediente de Michelle Corretti en media hora (después de argumentar que necesitaban más de 5 horas para realizarlo, simplemente porque no querían hacerlo). Más tarde, Michelle fue interrogada y sus declaraciones fueron tomadas siempre como sospechosas porque olvidó decir que también le habían robado 10 mil pesos (aproximadamente mil dólares)... -Parece que los agentes no tienen la meor idea lo que siente una mujer que ha sido violada-. Seguramente las autoridades desconocen que el impacto de ser ultrajada es mucho mayor que el de ser asaltada. Michelle estuvo en las oficinas del Ministerio Público por más de 11 horas. No pudo comer ni dormir y no tuvo acceso a hacer llamadas telefónicas. En lugar de regresar inmediatamete a Italia, Corretti decidió quedarse en México a seguir el caso...