Ciberfeminista
Un espacio para aprender y reaprender sobre nuestro ser mujer, feminismo y ciberfeminismo

Piensa mujer, actúa ciber
Por Cindy Gabriela Flores

Primero me descubrí feminista, más tarde, me encontré en la red. Hoy, ambas son parte fundamental de mi existencia y de mi objetivo: el ciberfeminismo.
Coincido en que el principio fundamental del ciberfeminismo es el uso de la tecnología para empoderar a la mujer.
También me agrada la frase "just do it" ("sólo hazlo") que retoman y enarbolan las chicas disturbio (riot girls); de hecho, mi incursión en el ciberfeminismo inició así, al ritmo de mis impulsos.
Después de un arduo trabajo de deconstrucción mental, comencé a ver que la creatividad artística puede tener un impacto enorme frente a la investigación o el periodismo, y a ver cómo las ideas liberadoras de la mujer podían plasmarse y crear conciencia también mezclando inspiración y tecnología.
La ironía no es una de mis mejores cartas, pero admito que es una excelente arma.
En vista de la falta de una "concepción de la mujer", ante la innegable realidad de que hemos sido moldeadas a imagen y semejanza de los sueños masculinos, también concuerdo con la idea de la no concepción de un término establecido y de la libre construcción de la personalidad, independientemente del género.
Como feminista, retomo la radicalidad en las ideas y la firmeza de convicción y estoy convencida de que, para luchar por nuestros derechos, es preciso tener memoria y conocer la historia de quienes nos han precedido en este esfuerzo de siglos.
Creo que el feminismo es una forma de vida que tiene frutos día a día, tomando consciencia de nosotras y actuando desde nuestra cotidianeidad, no sólo en acciones afirmativas colectivas.
Me pronuncio por la igualdad de derechos y oportunidades con una equitativa distribución de responsabilidades en la pareja heterosexual. Defiendo la libertad de ejercer la sexualidad y la decisión sobre el propio cuerpo.
Sé de la capacidad intelectual y profesional de la mujer y exijo que sea reconocida en todos los ámbitos de la humanidad. Demando una clara separación de la moralidad eclesiástica del derecho, lo social y lo científico, pues creo en la evolución y en la capacidad de las personas para conducir su vida.
Como cibernauta, creo en el poder de la telecomunicación y la ubicuidad que significa internet. He sido partícipe de esta interconexión remota y veo el gran potencial que, como medio de comunicación, interacción e información tiene la red.
Finalmente, como ser, asumo el eterno movimiento y constante transformación que me son inherentes, motivo que no me permite asegurar cuál será mi postura futura, pero sé que soy mujer y trabajaré cuanto pueda por mantenerme conciente de mí y de mi género, y sé que la red ha entrado a mi vida para no marcharse, por lo tanto, creo que el ciberfeminismo será mi opción por mucho tiempo más.